Una mala comida
- Buenos días
- Buenos días — contesté — una mesa para tres.
A los 4 minutos vino y junto a otras cinco personas nos llevaron a la esquina del restaurante, dos mesas nos esperaban a todos. Y junto a ellas dos saquitos: uno lleno de paciencia y otro vacío para ir poniendo nuestra mala leche.
Al mismo tiempo que nos sentamos, nos dejaron 3 pequeñas cartas con el menú del día. Elegimos rápidamente, como hacemos siempre, y acto seguido nos tomaron nota del primer plato, segundo plato y postre.
Pasados 2 minutos llegaron dos platos de macarrones.
Pasados 4 minutos no vino nada mas.
Pasados 8 minutos no llegaba mi primer plato.
Tras 12 minutos - por favor, me faltan unas lentejas.
A los 15 minutos estaba al fin el plato sobre la mesa. Y comimos.
A la hora del segundo plato, vinieron antes los huevos fritos con chistorra que el filete. El filete debería estar aun vivo cuando freían los huevos.
Cuando por fin terminamos de comer, esperamos 10 minutos mas.
Se presentaron diciendo:
- No hay cuajada, hay flan en todo caso. - Este postre solo tardó 3 minutos en estar en la mesa.
El café debería estar de camino desde Colombia en un vuelo charter.
Cuando al fin el café mostraba su hilillo de leche caliente, con el azúcar incluido, nos lo llevamos a los labios. Lo saboreamos y nos fuimos. No tomamos mas de un sorbo.
Al final se atrevieron a poner en tela de juicio que el vale comida de 20€ fuera verdadero.
Hemos pensado en no volver a comer allí.