El pasado 16 de julio, salíamos desde Madrid Barajas con destino JFK en Nueva York. Hemos pasado más de una semana pateando la famosa Gran Manzana de norte a sur, recorriendo cada avenida y cada calle.
El viaje lo organizamos a raíz de las ofertas de las diferentes compañías de viajes, en concreto elegimos Halcón Viajes. Todo el viaje contemplaba el avión de ida y vuelta, traslados de entrada y salida, 7 noches de hotel y de “regalo” 5 excursiones:
- Alto y bajo Manhattan
- Tour de Contrastes
- Washington
- Tour de Compras Outlet
- Misa Gospel
Como estas excursiones no tuvimos que pagarlas, decidimos no hacer la de las compras, era pasar mas de 4 horas por otros barrios donde no hay que pagar las tasas. El resto de excursiones merecieron mucho la pena porque te llevan a ver sitios alejados que de otra manera te llevarían mucho tiempo verlo por tus propios medios.
El primer día partimos de casa hacia el aeropuerto para llegar con unas 4 horas antes de la salida del avión. La compañía era Air Comet, que en principio no tiene vuelos a Nueva York, excepto, como este caso, vuelos charter.

Como en años anteriores, reservamos plaza en el aparcamiento de largas estancias del Aeropuerto de Barajas. Desde este parking sale un autobús gratuito cada 10 minutos hacia todas las terminales. Una vez en la Terminal 1, y tras esperar la apertura de facturación, estuvimos esperando en la cola casi una hora, pero finalmente obtuvimos la plaza en el avión: 2 plazas a cada lado, pero al menos en la misma fila, casi al final del avión.
Por suerte, pasamos sin ningún problema el control de seguridad del aeropuerto, sin apenas colas y sin muchas “pijotadas” por parte del personal de allí. Una vez dentro, existe un control de pasaporte por parte de la Policía Nacional. Fue curioso ver como me paró el policía y se me puso a preguntar sobre la parte concreta de Nueva York donde íbamos, comentó que el propio policía tenía reservada una plaza de avión y estaba buscando hotel, pasamos hablando como 10 minutos mientras iba llegando mas gente hacia el control de pasaportes.
El proceso de embarque de lo más normal: llamada desde el mostrado y al autobús que te lleva al avión. La aeronave era un Airbus 340-300, con capacidad de unas 290 personas y con una velocidad de crucero de 900km/h. La distribución de los asientos era la siguiente:
- Una primera parte para clase busisness
- Una segunda clase de tipo turista pero mas cómoda
- Finalmente la Clase turista
En todas las filas, la distribución de asientos era de 2-4-2 (2 en ventanilla, 4 asientos centrales y otros 2 asientos en las ventanillas del otro lado). Además todos disponían de una pequeña pantalla en el asiente de enfrente para unas supuestas películas que no disfrutamos, pues según las azafatas, estaba estropeado el sistema de reproducción de vídeo.
El vuelo tuvo una duración de 6:30h de ida (lo mismo de vuelta). A las dos horas de despegar nos ofrecieron una comida – merienda caliente (pollo con champiñones, ensalada, macedonia de frutas, refrescos y café/té. Dos horas antes de aterrizar nos ofrecieron una merienda fría: café/té y bollería.
Durante el vuelo, te dan los famosos papeles que debe rellenar todo el mundo que entrada al país. Estos papeles son los de color verde con los datos personales, fecha de nacimiento, dirección de residencia, donde te hospedarás y si tienes planteado realizar algún tipo de atentado, si has sido detenido alguna vez, etc, todo puro tramite ( a lo último se responde que no y punto). Además se debe rellana un papel blanco por familia, de tal manera que si una pareja no está casada, son dos papeles distintos. En este vuelo, no hubo papeles verdes para todos, por lo tanto algunos tuvieron que rellenarlo en la propia terminal del aeropuerto de forma tranquila.
A la llegada al aeropuerto JFK estuvimos un buen rato dando vueltas hasta que nos dieron aparcamiento para el avión. El proceso de salida del avión es lento, pues esperan la llegada de personal de seguridad (policías) que están presentes durante el desembarque de la gente. Te llevan a la terminal y pasas el control de pasaportes de entrada.
En el control de pasaporte nos tocó una mujer muy simpática, que nos hizo alguna pregunta básica: A que vas a los EEUU (turismo), cuantos días estarás (7), en que hotel te alojaras (Pennsylvania) y poco mas. Se les entrega las hojas del avión y el pasaporte. En apenas 1 minuto, te toman las huellas de las dos manos (4 dedos primero de la derecha, después el pulgar y lo mismo con la izquierda). Más tarde te hacen una foto con una webcam, te exigen quitar las gafas si usas (no me refiero a las de sol), te sellan un papel que grapan al pasaporte y ya casi estás dentro.
Tras estos procedimientos que más temíamos pasamos a recoger la maleta. En apenas 3 minutos ya la teníamos en nuestras manos, pasando a formar parte de una interminable cola de salida de registro de maletas aleatorio. Como había muchísima gente de varios vuelos, levantaron la mano y no tardamos más de 10 minutos en estar por fin ya fuera de los controles y con la maleta en la mano.
La gente de la agencia nos esperaba fuera organizándonos por hoteles. Cada autobús lleva gente a 1-2 hoteles cercanos entre sí. Una vez que todo el mundo está ya fuera, se monta en los buses y fuimos disfrutando de las vistas hasta Nueva York. En apenas 40 minutos que se pasan muy rápido, estás en las calles de la Gran Manzana. Nuestro hotel era el Pennsylvania. Hotel situado en la Septima Avenida con la 34. El vestíbulo impresiona, la recepción muy bonita pero las habitaciones con la calidad muy justa. Da igual, fuimos a NY a patear la calle y no a estar en la habitación.

En 15 minutos estábamos listos para dar una pequeña vuelta por los alrededores una vez que dejamos las cosas en la habitación. Llevábamos muchas horas despiertos, con un desfase horario de 6 horas por el jetlag, pero gracias a que al viajar de España a EEUU, ganas horas intentamos pisar un poco la calle. Cenamos algo y a la cama.
La primera sensación cuando pisas la calle es impresionante, eran las 9 de la noche y había mucho jaleo: los coches no paraban de pasar, taxis a miles y como en las películas. La noche se cerraba sobre los altos edificios y en la propia esquina del hotel una impresionante vista de casi todo el Empire State, edificio más alto de Manhattan tras la caída de las Torres Gemelas.

Dimos una tranquila vuelta por los alrededores, asombrados por las luces por todas partes, publicidad en cada esquina, altísimos edificios y un calor sofocante.

De vuelta en la habitación cerramos todo y hasta el día siguiente, nos esperaba una semana de sorpresas. Cuando te acuestas y te paras un segundo, te das cuenta del ruido que tiene la ciudad y que éste no para ni por la noche. Es un brum-brum continuo que cuando levantas al día siguiente, te das cuenta que no ha bajado ni un ápice en toda la noche.
admin
10/08/2008
General, Viajes