* You are viewing Posts Tagged ‘crisis’

El mundo se acaba (en España) para LB

Libertad Digital vuelve a crear y distribuir un miedo atroz por Internet (y seguramente por las ondas de la radio). En este momento, este medio sigue tirando pullitas a Zapatero y sus secuaces sobre la situación económica del país, dejando entrever que su nefasta gestión producirá una caída estrepitosa de la economía de España y será necesario que Europa nos eche un cable.
El mercado dicta su veredicto: comienza la cuenta atrás para salvar a España

Por ello, entidades como Saxo Bank plantean abiertamente que España deberá ser rescatada en 2011, pero no con el fondo de rescate europeo, sino mediante “préstamos bilaterales” de otros países. El servicio de estudios de esta empresa financiera da por hecho que Portugal deberá ser salvada por la UE, lo que cerraría la puerta a España, porque el citado fondo de rescate pierde capacidad y solvencia en el mercado si rescata a más de tres países a la vez.

Con estas predicciones de Libertad [Radical] Digital, me voy a meter debajo de la cama y dejaré a ver si se va a acabar el mundo. Por supuesto la solución está en el PP, no te jode.

Sobre las críticas a los funcionarios en los tiempos de crisis

Desde que esta crisis nos está agobiando a todos en mayor o menos medida, son muchas las críticas que se vierten sobre los funcionarios y lo “mucho” que cobran por “no hacer nada”.

Esto me hincha sobre manera los cojones. Y me explico: esto ocurre en todas las empresas, ya sean públicas o privadas. Sin ir mas lejos, en mi empresa (grande y de tipo privada) hay centenares de personas que pasan los día mano sobre mano, sin aportar nada a la compañía ni sacar el trabajo adelante. Y encima cobran sueldos altísimos, mucho más de lo que se puede imaginar cualquiera y todo por acudir diariamente a su trabajo a navegar por los diarios electrónicos.

Los funcionarios son trabajadores que han sido seleccionados tras superar unas duras pruebas de acceso llamadas oposiciones. A estas pruebas se presentan decenas de miles de personas para, en el mejor de los casos, un centenar de plazas. Y estas pruebas se superan estudiando y poniéndose las pilas durante largos periodos de tiempo, normalmente años.

Y no quiero decir que estudiar durante mucho tiempo pueda justificar el no hacer nada en el trabajo durante el resto de la vida laboral, ni mucho menos.

Como en todas las empresas, en La Administración Pública hay gente muy trabajadora, otra que cumple con su cometido al límite y otros que “no hacen ni el huevo”. Así que basta ya de decir que son unos chupasangre, vagos, cabrones, etc etc.

Las “normas” que rigen cada organismo público son establecidas por las leyes, no es culpa de los funcionarios las colas, procedimientos ni horarios, son las maneras que han establecido otros “funcionarios” que accedieron al “poder” sin oposiciones y ocuparon su asiento de cuero porque fueron seleccionados a dedo.

Y es que las altas cúpulas de La Administración Pública sí que cobran miles de euros, esos son los que dejan en mal lugar a los curritos que se levantan cada mañana a trabajar por cuatro duros, mucho menos de lo que piensan esos ignorantes que critican a los funcionarios.

Y si tanta rabia os da que se “cobre tanto” como funcionario, señores, ahí tienen las oposiciones y empiecen a estudiar. Es muy fácil criticar cuando no se tiene idea de lo que hay por detrás.

Nota: Conozco por temas familiares el mundo de los funcionarios y la Administración Pública.

El paro generado por ABC

El mismo día que ABC anuncia que despide al 52% de su plantilla, la portada del diario es la siguiente:

ABC y el paro

¿Quién informará de los despidos de la casa? No deja de sonar irónico…

Las ventas de pintalabios aumentan en época de crisis

Ibercaja está ahora mismo publicitándose en televisión mediante una curiosa idea: la venta de pintalabios aumenta debido a la crisis. La idea no es inventada para esta campaña, si no que son estudios que verdaderamente se han realizado sobre el tema.

La crisis que ahora mismo está afectando a todo el mundo a propiciado un repunte en la venta de lápices labiales. Según diversas encuestas, esto responde a que las mujeres necesitan sentirse mas animadas y lo hacen usando maquillaje, una herramienta mas barata que irse de viaje o comprar otro tipo de cosas con el único fin de animarse ante la situación adversa para las familias. En el primer semestre del año 2008, la famosa marca Loreal sus ventas se incrementaron un 5,3%, todavía esperamos resultados del segundo semestre pero aparentemente presentarán otro ascenso considerable.

El primer estudio del aumento de las ventas de pintalabios en épocas de crisis se remonta a la Gran Depresión, donde a pesar de la reducción importante de la producción industrial, la venta de cosméticos creció entre 1929 y 1933.

En Japón por ejemplo, las ventas han crecido un 10% desde el estancamiento del país desde 1997. Después de los ataques del 11 de septiembre en Estados Unidos, se duplicaron las ventas de pintalabios y así sucesivamente.

Puede parecer una tendencia normal que cuando llegan las vacas flacas, se tienda a comprar pequeños elementos de lujos, mas económicos pero que nos ayudan a sentir mejor ante las adversidades. En el caso de los hombres seguro que es mas caro, pues según los estudios se deduce que éstos nos gastamos el dinero en gadgets, pequeños cacharros electrónicos para casa, salir a la calle o simplemente para poner en el WC.

La crisis doméstica

Estamos rodeados de medios de comunicación y en todos ellos aparece en portada a diario el tema de la crisis o al menos una noticia sobre problemas económicos graves en empresas.

Hemos pasado en Paris 4 días a un nivel normal, un viaje contratado con una agencia con hotel de tres estrellas y con traslados de entrada y salida incluidos. También podemos asegurar que no hemos pasado hambre y visitamos todos los museos y monumentos importantes. Afirmamos que había españoles en cada esquina, en cada tienda, en cada cafetería y en cada rincón de la Torre Eiffel.

Con esto no digo que no haya gente que lo esté pasando mal, es mas, los expedientes de regulación de empleo me tocan cerca como para no poner las barbas propias a mojar cuando vemos la de los vecinos peligrar.

Los despidos, las no renovaciones de contratos y las faltas de inversiones están aumentando de forma imparable la lista de parados, tal y como ya publicó el Gobierno hace unos días, proporcionando un dato muy malo.

Pero hay cosas que parece no importar. O al menos no se valoran lo suficiente frente a otras. Me refiero por ejemplo a las largas colas que recorren las calles madrileñas en la zona centro, las manzanas de edificios rodeadas por una fila interminable de gente por Gran Vía para comprar un décimo de lotería de Doña Manolita o incluso la gente que abarrota noche tras noche restaurantes y hasta discotecas.

Escuchaba en la televisión mientras comíamos, como una mujer rodeada por sus dos hijos y su marido delante del Oso y El Madroño, que los reyes no se perdonaban, que en estas fechas hay que tener cuidado con los gastos, pero los Reyes son los Reyes.

El centro de Madrid sigue atascado de forma permanente tarde tras tarde: madres, padres e hijos suben y bajan por todo Preciados con bolsas en la mano o con la carta de los deseos ya pensada para que quien sea, haga verdadera magia con la Visa.

Entre el abarrotado medio de transporte subterráneo de Madrid, asoman varias manos con un aparato que hemos visto durante todo el verano en la televisión: el iPhone, que muestra páginas web, reproduce música e incluso se convierte en una consola de videojuegos.

Sin embargo, al asistir al supermercado me quedo estupefacto: las marcas y productos de siempre están allí, en las estanterías, sin embargo las marcas blancas están arrasadas. Tenemos ese seudo lavador de platos verde que dura la mitad y no hace jabón, ese limpiador de suelos que solo produce espuma y no limpia, latas de conservas con productos de muy poca calidad, incluso parecen los restos de las latas de marca, las servilletas son mas finas y se rompen y el papel del baño parece una lija.

En España no estamos acostumbrados a tener que apretarnos el cinturón. Tal vez, en otra época sí, tal y como nos cuentan los libros y nuestros mayores. En la actualidad, tras la transición española, hemos ido creciendo y acomodándonos a un nivel de vida del que no queremos renunciar. Y así nos pasa.

En estas navidades en muchas mesas no habrá langostinos ni cochinillos ni a lo mejor cava, eso sí, en la puerta de casa tendremos el BMW para que lo pueda ver todo el vecindario.

Siguiente